GLOBALIZACIÓN DEL MERCADO, RESULTADO, CAÍDA DE SALARIOS

Fuente: DRY

 

1. Introducción

El 29 de Marzo, la Huelga General convocada por los sindicatos y respaldada por los movimientos sociales, asociaciones, plataformas de activistas como DRY, tuvo un impacto considerable a escala nacional. La gente está reaccionando y espero, despertando de un largo letargo. Se vieron lemas como el de “el único terrorista es el sistema capitalista” y  fotos de este tipo:

Sin embargo, al margen del éxito de la convocatoria y muy a mi pesar, creo este tipo de acciones tienen poco de efectivo en la lucha contra el capitalismo y el marco de control global en el que vivimos. Ante la inoperancia de la OIT, incluso me aventuraría a decir que más importante que el 29 de Marzo, lo será la segunda manifestación global en menos de un año, fechada para el 12 de Mayo de 2012.

Mi argumento es que la respuesta trabajadora ante la precarización laboral tarde o temprano tendrá que coordinarse a nivel global ya que el problema que enfrentamos tiene dimensión planetaria. En este post, trataré de justificar este argumento mostrando como la globalización es un factor responsable de las caídas de la compensación salarial en los países desarrollados, usando para ello la base de datos STAN de la OCDE.

Durante las últimas décadas los mercados de trabajo y capital de todo el planeta se han integrado, teniendo como fuerza motriz de este proceso la innovación. Las patentes, que aproximan bien esta tendencia, se han disparado. Los cambios políticos y las reformas económicas han transformado China, India y los países del Este, involucrando en el proceso de producción capitalista a sus gigantescas masas de trabajadores, que por si fuese poco, contabilizan aproximadamente un 40% de la población del planeta.

Paralelamente se ha profundizado en el desarrollo de tecnologías de la información y en la destrucción de las restricciones a la movilidad del capital. Los mercados se han desregulado y las legislaciones laborales a la hora de proteger el empleo pierden capacidad. En el Gráfico 1 podemos ver como i) la capitalización de las tecnologías de la información se ha disparado como proporción del conjunto de capital y ii) se ha experimentado un boom en el registro de patentes por cantidad de personas en edad de trabajar. En el Gráfico 2, se observa i) la caída en la regulación de los mercados de bienes y ii) la caída en la protección del empleo por zona geográfica.

Gráfico 1: Capitalización tecnologías de la información y número de patentes por persona en edad de trabajar

Es curioso observar, en el Gráfico 2, como los Estados Unidos, carentes de prácticamente toda regulación salarial mantienen el nivel de des-regulación relativamente constante desde 1980, mientras que Europa, por contra, está embarcada en un proceso de importación de instituciones laborales, con carácter desregulatorio, a nivel absolutamente anglosajón.

Gráfico 2: Des-regulación de la protección del empleo y del mercado de productos

La libre movilidad de capitales ha transformado la localización de la producción totalmente. De hecho, los cambios en la localización productiva y los flujos de capital están muy vinculados a los costes del trabajo. Ha habido también importantes flujos migratorios. En fin, todo un nuevo escenario para el mercado de trabajo.

2. ¿Cómo de globalizado está el mercado de trabajo?

Una primera cuestión a responder es si la apertura de China, India y el resto de las economías emergentes, junto con los cambios demográficos, han afectado el suministro de trabajo global. La respuesta a esta pregunta no es sencilla y depende de los supuestos que uno haga sobre qué cantidad de la mano de obra de un país está expuesta a la competencia en el mercado de trabajo mundial.

Una forma rápida de salir del paso, consiste en ponderar la mano de obra de cada país por el ratio de las exportaciones con respecto de la producción. La crítica aplicable a esta medida, es que esta forma de aproximación a la cantidad de trabajo expuesto a competencia global, es más certera para países emergentes que en los desarrollados, ya que en los emergentes, sus exportaciones suelen ser intensivas en mano de obra y en los desarrollados, la intensividad se da en el lado del capital.

En el Gráfico 3 se puede ver como aplicando este “atajo metodológico” el aumento global de trabajo, desde los años 1980, se ha cuadruplicado pasando el índice de 100 a 400. Por su parte el aumento de la población en condiciones de trabajar ha aumentado en más de un 50%.

Gráfico 3: Suministro de trabajo global

Cuando desagregamos este patrón alcista, obtenemos diferencias de impacto por zona geográfica tal y como se puede ver en el Gráfico 2. Las economías del Sur y Este asiático han multiplicado por 4.5 y 9 el suministro de trabajadores. Los países del Centro-Este de Europa y de la Commonwealth lo han triplicado y la etiqueta ‘’other developing countries’’ en la que se incluyen países de África del Norte, África subsahariana y de Oriente Medio, han también multiplicado por tres la cantidad de trabajadores.

Gráfico 4: Evolución de la fuerza de trabajo 

Las economías capitalistas desarrolladas pueden acceder a este suministro de trabajo global a través de dos formas: 1) a través de la importación de bienes y servicios o 2) a través de la inmigración. ¿Cuál de las dos formas ha dominado? Aunque los flujos migratorios han sido importantes (en los Estados Unidos la población inmigrante es de más del 15%) el comercio ha sido el canal más importante y el que ha crecido más rápidamente. Desde 1990 a 2005, el aumento en el peso de las importaciones procedentes de las emergentes ha sido del 10%, mientras que las emergentes han aumentado en casi un 18% el peso de sus exportaciones hacia el exterior. Los flujos migratorios de salida y entrada han quedado pues, en segundo lugar.

Gráfico 5: Canales de acceso al trabajo barato, inmigración y comercio

Además, la reducción de barreras al comercio y capital de la economía capitalista globalizada moderna, combinada con el progreso tecnológico del transporte y la comunicación, ha hecho mucho más fácil a las empresas mover parte de su producción a regiones extranjeras emergentes con costes salariales más bajos. A este proceso se le denomina “offshore”, “outsourcing” o en nuestro idioma, ‘’externalización”: Desgraciadamente,  su impacto está infravalorado en los datos que os presento en el Gráfico 6 (ya que los últimos 7 años han profundizado en esta nueva tendencia.) que muestra la magnitud de la externalización como % del PIB del grupo de economías del G7.

Gráfico 6: Cantidad de producción externalizada en las economías del G7

Como se puede observar, aunque los EEUU y Japón son los que menos producción han externalizado (3%) países europeos como Francia, Italia, Alemania o el Reino Unido ya se han llevado fuera más de un 7.5 % de su economía.

3. ¿Cómo ha afectado el fenómeno globalizador del mercado de trabajo al trabajador de las economías desarrolladas?

La siguiente cuestión a responder se refiere a la forma que tiene de interactuar esta nueva masa competitiva de trabajadores globales, con nuestras condiciones salariales. Como podréis imaginar, la modalidad y tipo de trabajo global que compite con los trabajadores de los países desarrollados, importa. No es lo mismo que los trabajadores que este boom de trabajadores que entran en el mercado de trabajo globalizado sean trabajadores educados que no educados (definiendo como educado, a pesar de la simplificación, aquél trabajador que ha accedido a una educación universitaria).

El dato es el siguiente, la mayoría de trabajadores que se han incorporado al mercado de trabajo eran trabajadores poco educados. De este aumento en la fuerza de trabajo sujeta a competencia, 700 millones de trabajadores tenían un bajo nivel educativo y sólo 90 millones tenían estudios universitarios tal y como podemos ver en el Gráfico 7.

Gráfico 7: Evolución de la oferta de trabajo mundial sujeta a competencia en función del nivel educativo

El que más de un 10% de la población mundial localizada en economías emergentes haya entrado a competir con los desarrollados, tuviese bajas cualificaciones, lógicamente traza un escenario muy diferente al de la aparición de una supercivilización alienígena avanzada y bondadosa que nos transfiriese conocimientos y tecnología. ¿Cómo de diferente?  Muy sencillo. Si se mira la teoría del comercio internacional elaborada por Ricardo, Heckscher y Ohlin y desarrollada por Krugman entre otros, la idea es que al tener i) dos tipos de bloques económicos (emergentes y desarrollados), ii) que utilizan dos tipos de factores con diferente intensidad (capital y trabajo) al conectarse económicamente, las diferencias en intensividades y en valoración de estos factores, tenderán a desaparecer entre los dos bloques. La eliminación de esta brecha implicará un proceso de nivelado similar al de la transición al equilibrio térmico entre dos cuerpos con diferentes temperaturas. Es decir, las diferencias salariales (nuestra mayor remuneración salarial) y en rentabilidad de capital (su mayor remuneración de capital) tenderán a disiparse.

En el momento de la conexión entre economías, el bloque emergente era más intensivo en trabajo que en capital, mientras que el desarrollado más intensivo en capital que en trabajo. El movimiento hacia el equilibrio, al producirse los intercambios, ha consistido en que los desarrollados al enviarles capital han hecho más abundante este factor en las emergentes. Cuanto menos escaso es un factor menos se valora y se paga menos. Lo mismo se aplica en el caso del factor trabajo. Cuando los emergentes nos envían bienes que contienen relativamente más trabajo que capital, la cantidad de trabajo en los países desarrollados aumenta. Al hacerse más abundante el factor trabajo en los desarrollados la remuneración que le corresponde es menor (nuestra caída de salarios).

La previsión es que con las exportaciones de los países emergentes, siendo intensivas en trabajo especialmente poco cualificado, la integración comercial con este bloque siga ejerciendo una presión a la baja en los salarios de los trabajadores de las economías avanzadas. En resumen, estamos viviendo de pleno ese proceso de transición. De hecho, durante las dos últimas décadas la caída en la participación de las rentas del trabajo sobre el total de las rentas ha sido muy pronunciado tanto en Europa como en Japón tal y como podemos ver en el Gráfico 8 (izquierda). Los trabajadores han perdido una porción del 10% del pastel económico total. Para los Estados Unidos esta caída ha sido moderada, de un 3-4%.

Otra de las predicciones de la teoría económica, es que el cambio tecnológico tiende a compatibilizarse con trabajadores más cualificados. Por lo que en un escenario de desarrollo tecnológico, los más adaptados a la tecnología salen beneficiados a la hora de conseguir empleo. También podemos ver esto en el Gráfico 8 (derecha). La cantidad de empleo de baja cualificación está destruyéndose a un ritmo muy elevado, al menos en Europa y Japón, la caída ha sido de un 15 y 12% respectivamente. En China, ya lo comentábamos y se podía observar en el Gráfico 1 de este post [1] , los salarios de los trabajadores rurales crecían muy por debajo de los expuestos a la tecnología manufacturera.

Gráfico 8: Evolución de la participación del trabajo en el total de las rentas e índice del trabajo poco cualificado

 

4. Conclusiones

1) El aumento del trabajo global, aproximado por la ponderación de la mano de obra de cada país por el ratio de las exportaciones con respecto de la producción,  ha sido bestial  (x4)

2) La globalización del mercado de trabajo capitalista ha operado a través de los flujos de bienes y servicios y no tanto vía flujos migratorios

3) La externalización es un proceso realmente poderoso que involucra haberse llevado fuera, en promedio el 7% de la producción (y posiblemente este dato esté infravalorando la magnitud de la cuestión)

4) Tal y como predice la teoría del comercio internacional estamos sumidos en plena transición hacia un nuevo equilibrio global capitalista, en el que los trabajadores de los países desarrollados vamos a gozar de un nivel salarial precario

Autor: We_Vincenzo

 

PD: ¿Qué solución le veis? Mi opinión es que la lucha del trabajador y sindicalista nacional, de antaño, está obsoleta, haría falta coordinación de trabajadores global. También hacen falta nuevos canales más allá de la calle para hacer frente a la globalización del capital, pero no veo claro el modo de llegar a esto sino es a través de un movimiento ciudadano-trabajador consciente, conectado, coordinado y sin miedo.

PD1: Si estáis interesados en la forma exacta de relación estadística derivada de la estimación un modelo de panel econométrico que captura el impacto de la globalización, la tecnología, etc, en los salarios de los trabajadores, puedo añadir un anexo con tablas a petición de los lectores los próximos días.

 

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