¿Quiénes somos?

Somos personas anónimas, como tantas otras que conforman la mayoría de nuestra sociedad, hartas e indignadas de que nuestro presente y futuro se decida entre unos pocos, de sufrir crisis que no hemos generado, de soportar leyes impuestas que nos perjudican, de esta farsa de democracia que sólo cuenta con nosotras cada cuatro años, de instituciones llenas de políticos imputados por corrupción, de padecer un sistema bipartidista que impide que opciones más minoritarias sean escuchadas.

 

 

Personas hartas e indignadas de la dictadura de los mercados y de sus medios de comunicación, de que la libertad sea sólo el privilegio de los más pudientes; del atraco que supone firmar un contrato, de la tiranía de un sistema cuyo fin es la acumulación de riqueza por unos pocos anteponiéndolo al bienestar de la sociedad.

Personas hartas e indignadas con el crecimiento de la desigualdad social y la merma de nuestros derechos fundamentales como son la vivienda, el trabajo, la educación, la salud, la alimentación…

Nosotras, personas hartas e indignadas, participamos en este movimiento de una forma libre e individual, no representamos a ningún partido ni organización políticas. Hemos decidido construir nuestro futuro y lo hacemos rechazando la violencia. Rechazamos que valores como justicia, igualdad y libertad sean manipulados al servicio de los mercados y mercaderes. Rechazamos que las personas sean tratadas como delincuentes por el hecho de huir de la guerra o el hambre en sus países. ¡Ninguna persona es ilegal!

Entre todos, estamos trabajando en la construcción de una auténtica democracia basada en la participación directa de la ciudadanía. Lo hacemos reivindicando calles y plazas como lugares de encuentro, reflexión y participación política de ciudadanos y ciudadanas.

Queremos participar, de manera consciente e informada, en la vida política constituyéndonos en ciudadanía activa y fundamental de la democracia participativa, dejando de ser simples destinatarios de las decisiones tomadas por otros. Somos personas muy diferentes pero que tenemos en común que queremos ser tenidas en cuenta, avanzar decididamente en el camino de la democracia participativa como elemento de integración, desarrollo, profundización y mejora de la democracia representativa.

Queremos contribuir en la construcción de una sociedad basada en la Igualdad, la Libertad, la Justicia, el Progreso, la Solidaridad, el libre acceso a la Cultura, el respeto al Planeta, el Bienestar y la Felicidad de las personas.

Exigimos el fin de gremialismos que conceden beneficios y privilegios particulares a expensas de la defensa y el desarrollo de los intereses generales y la garantía de una efectiva paridad de oportunidades y la universalidad de derechos y deberes.

Sin renunciar al valor que para nosotros tiene la democracia directa y participativa que estamos ejerciendo a través de este movimiento, pero conscientes de que la democracia representativa es una realidad, reclamamos la modificación de la actual ley electoral de tal modo que se garantice la proporcionalidad real de los cargos elegidos respecto a los votos obtenidos, se ponga en valor la abstención y el voto en blanco, se establezcan listas abiertas, libres de los centros de poder de los partidos y se impida el acceso de imputados por corrupción a los procesos electorales. Exigimos la supresión de los límites que impiden el ejercicio de una democracia directa.

Queremos repensar e inventar otra forma de hacer política, entendida como el arte del gobierno de la cosa pública, queremos ser protagonistas de nuestro futuro.

Lucharemos por la reducción de la desigualdad social.

Defensa de los derechos humanos: vivienda, trabajo, cultura, salud, protección social, educación, participación política, desarrollo personal, medio ambiente saludable, derecho al consumo de los bienes necesarios para una vida sana y feliz.

Erradicar el enriquecimiento, la corrupción y el fraude entre nuestros representantes.

Poner el dinero y el mercado a nuestro servicio, y no al contrario.

Lucharemos para que ninguna persona sea una mercancía, ni un mero engranaje del beneficio económico, en manos de bancos y especuladores.

 

Si estás de acuerdo con nosotras ¡UNETE!

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